Hace tiempo que voy buscando y rebuscando cual puede ser la mayor estupidez cometida por el actual gobierno sociata, desde su Presidente ZP hasta el último botones. Y puedo asegurarles sinceramente que me está resultando difícil, muy difícil encontrar una con entidad propia que sobresalga del resto y que dure, como tal, más de un nanosegundo. Y no es que no encuentre porque no las haya, que haberlas haylas y demasiadas, quizás ese sea precisamente el problema, que por haber tantas donde escoger uno se pierde.
En un principio me pareció como la numbre one la aplicación, a rajatabla, del principio de mitad y mitad, mitad machos y mitad hembras perdón, mitad hombres y mitad mujeres en la formación del gobierno de la nación sin tener en consideración, sin preocuparse de los conocimientos, preparación, aptitud, talento, cultura, etc., de los unos y de las unas, sino ateniéndose única y exclusivamente al sexo.
Tengo una curiosidad: ¿En que mitad pensará ZP incluir a toda esa generación que ha salido ahora de los "armarios": homosexuales, lesbianas, gays, travestis, queens, transexuales, etc., en la que son o en la que pretender ser?. Y digo yo ¿también aquí empleará el principio de mitad y mitad?. Y si es así ¿en qué mitad de la mitad?. Porque dejar a algun@, por ser quien es o dice ser, sin representación sería una manifiesta discriminación y por tanto un atentado, imperdonable para un Presidente socio-progresista como ZP, al Art. 14 de nuestra Constitución.
Yo creía, la inocencia es muy atrevida, que la estupidez de mitad y mitad era insuperable. Me equivoqué. Mea culpa. Después de tamaña estupidez han cometido tantas que esa se ha quedado como simple anécdota. Por ejemplo la autocondecoración del Ministro de Defensa, Sr. Bono, con la medalla al mérito militar por la brillante, audaz, heroica y peligrosísima actuación dirigiendo el retorno de las tropas destinadas en Irak. Por suerte aún existen niños en el PSOE, en este caso su propio hijo, lo suficientemente sensato para hacerle comprender lo ridículo y vergonzoso de tan deplorable actuación.
La guinda del pastel, (por ahora, mañana seguro habrá otra más "dulce"), ratificando con ella la Ley de Murphy de que "No hay cosa mala que no sea susceptible de empeorarse" nos la pone la inolvidable e insustituible sociata Trinidad Jimenez al asegurar, urbi et orbi , que no iba a permitir la asistencia del Ministro de Defensa británico, Mister Geff Hoon, a la celebración del tercer centenario de la toma del Peñón por los ingleses. Ya nos explicará, si sabe, como iba a impedirlo, máxime estando como ya estaba en Gibraltar cuando soltó esa estupidez. Como no fuera presentándose personalmente en el Peñón ante Mister Hoon y que a éste, en viéndola, le diera un ataque de pánico y se volviera Londres muerto de miedo no veo otra solución.
No nos equivoquemos y dejémonos de estúpidos "talantes" más o menos zapateriles, ni socialistas ni conservadores ni comunistas ni nadie que gobierne en España conseguirá que el Reino Unido devuelva Gibraltar mientras a ellos no les interese realmente. Como decía, creo que fue lord Hamilton, "los ingleses no tenemos ni amigos ni enemigos ¡sólo intereses!".
Juan Borrás