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Alfonso Guerra hizo famoso aquello de que "iban a dejar a España
que no la reconocería ni la madre que la parió". Y
no se equivocó: si hubiera continuado gobernando el PSOE, sin duda
hubiéramos tenido que emigrar lo más cerca a la Antartida.
Entre los filocatalanistas que quieren que sea catalán; los "cismáticos"
(como gustan llamar los catalanistas a los que no están de acuerdo
con ellos) que intentan convencernos que de eso nada monada; los "peperos"
de turno diciendo digo donde digo Diego; los filólogos remontándose
a no se que orígenes; los lingüistas universitarios intentando
introducir palabras desconocidas hasta por los que las inventaron; los
Catedráticos defendiendo el estatus del que disfrutan (con las
cosas de comer no se juega) rindiéndole vasallaje del I.E.C.; los
politiquillos izquierdosos, que no tienen ni puñetera idea de quien
era Ausias March, por ejemplo, presumiendo de diestros conocedores del
valencciano; los valencianos de a pié con su tradicional "meninfotisme"
y la A.V.L. pasando el tiempo "garbellant aigüa", etc etc.
van a dejar al valenciano, como dijo Alfonso Guerra de España,
"que no lo va a reconocer ni la madre que lo parió".
El pasado día 25 de marzo la AVL aprobó... ¿que aprobó?.
¿Usted lo sabe?. Premio. Yo, y lo confieso sin avergonzarme, no
he comprendido nada de nada a pesar, o quizás sea por eso, de haber
leído y releído cuanto ha llegado a mis manos sobre el tema
y haberlo analizado no 70 veces 7 como dice la Biblia, sino 70.000 veces
7.
Para empezar no comprendo, si no es por intereses desvergonzadamente políticos,
la constitución de la misma AVL. existiendo, como ya existían,
dos instituciones centenarias paladinamente valencianistas. La Real Academia
de Cultura Valenciana y lo Rat Penat. Salvo que esté confundido,
o mal informado, y los componentes de una y otra institución sean
unos paletos integrales.
Quizás el problema estriba en haberme empecinado en la lectura
de la obra del Padre Fullana, reconocido filólogo y lingüista
de la lengua valenciana, y perfecto conocedor del catalán, del
francés, del inglés y del italiano y que al parecer para
los "supraintelectuales" de moda debió de ser un cateto
que nada sabia del valenciano a pesar de pertenecer a la RAE como "Academico
de Valenciano", a la de Barcelona con el mismo título y estar
considerado como uno de los filólogos y lingüistas más
y mejor informado sobre la lengua valenciana, de todos los tiempos.
Solo ninguneando al Padre Fullana y a su la gramática y diccionario
publicados en los años 16 y 17 y aceptando como dogma las normas
del I.E.C. y los bastardos intereses de algunos polítiquillos es
comprensible la creación de la AVL.
Yo creía, ingenuo que es uno al creer en la parafernalia de los
politicastros de turno, que el Consell, elegido democráticamente,
era la máxima representación de la voluntad popular. Pero
por las continuas descalificaciones (hasta de algunos de sus propios integrantes)
que está sufriendo por el mero hecho de consultar con la AVL la
inclusión en el futuro diccionario del valenciano de algunos vocablos
de uso corriente, he llegado a la convicción de que estaba equivocado.
(No quiero ni pensar que hubiera ocurrido si en vez de intentar incluir
vocablos típicamente valencianos se les hubiera ocurrido quitar
los impúdicamente catalanes. La II Guerra Mundial hubiera sido
un juego de niños. Hitler una hermanita de la caridad comparado
con Zaplana) Al parecer el Consell pinta menos que el jefe de la estación
de Pinto que cuando llegaba el tren decía aquello de ¡Piiiiinto
medio minuto!.
Podría escribircentenares de ejemplos, pero para no cansar al lector,
como dicen que para muestra basta con un botón escribiré
sólo un par
La secretaria de Cultura y Política Lingüística del
PSPV, Isabel Escudero, consideró "un despropósito"
y "un síntoma de debilidad absoluta", por parte del Consell,
que la licenciatura de Filologia Catalana se excluya del requisito lingüístico.
O sea que para esta buena señora, o lo que sea, no hace falta enseñar
valenciano, con enseñar catalán basta y sobra. Yo creía
que la AVL se había constituído para mejor conocer la Lengua
y Literatura Valenciana y que los maestro deberían ser titulados
en filología y lingüística valenciana y resulta que
no, que tiene que ser en filología y lingüística CATALANA.
Y digo yo ¿entonces, para que coño queremos la AVL?
Otro: el portavoz del PSPV Baltasar Vives considera que la lista de palabras
que el Consell envió para que fuera estudiada por la AVL es "echar
arena al engranaje del pacto de la lengua", que "el Consell
no es quien para establecer ningún tipo de normativa" . Pero
si admite que las tiene para negar subvenciones a las entidades culturales
valencianas que no sigan las normas catalanistas. Este politiquillo, de
tres al cuarto, debe de ser de los que opinan como decía aquella
copla que se cantaba, según dicen, en una zarzuela en tiempo de
la República.
La libertad de todos
proclamo en alta voz,
y muera quien no piense
igual que pienso yo.
Me preocupa lo del valenciano, pero mucho más el pensar que si
Cataluña triunfa con la imposición de su lengua será
al poco tiempo un país no sólo enemigo de los valencianos
valencianos, sino absolutamente extraño al pueblo español.
Juan Borrás (Gandia)
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